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miércoles, 8 de junio de 2011

Más métodos Estivill. "A comer" un método para enseñar a odiar la comida.

Y como os dije, ahora me toca hablaros sobre el libro de Eduard Estivill y Montserrat Domenech: “¡A comer!, método Estivill para enseñar a comer a los niños”

Como ya comenté en mi anterior post, este método es algo más suave que el que se utiliza para enseñar a dormir, pues al  menos no se pide que se deje llorar al niño, aunque tampoco me agrada y ahora comprenderéis por qué.
Paso a explicaros un poco de qué se trata este método.
Se trata de nuevo, de otra de sus malditas tablitas de tiempos con las que se pretende esta vez “enseñar a comer a los niños desde los seis meses”.
Eso si, pase lo que pase y se obtengan resultados o no hay que ponerle buena cara a nuestros hijos y mantener una amplia sonrisa al igual que para “enseñarles a dormir”, claro, que no vean que pueden con nosotros y nos desesperamos, ¿no veis que los niños son seres manipuladores y pequeños tiranos y hacen las cosas por fastidiarnos y llevarnos la contraria?, así piensa este hombre de los niños y así nos lo intenta hacer ver.
“Es importante que el niño no perciba estas emociones negativas nuestras en ningún momento del proceso de aprendizaje. Si se da cuenta de que su rechazo a la comida llama nuestra atención, nos preocupa o provoca en nosotros un cambio de actitud, ¡estamos perdidos!”  
 Nos explica.

El método comienza de la siguiente forma:
Hay que poner el plato de comida frente al niño (da igual que tenga seis meses o cuatro años) y hay que presentarle la comida. Mientras coma bien se le deja y cuando el pobre niño ya no tiene más ganas hay que intentar varias veces lo siguiente: “llenamos el tenedor o la cuchara y le ayudamos a que lo introduzca bien en la boca”. Vamos, meterle la cuchara en la boca y hacer que trague, poco más o menos que obligarlo. Y así durante tres minutos.

También nos dice que desde el momento que sentamos a nuestro pequeño a la mesa debemos de hacernos a la idea de que somos ciegos y sordos, es decir, por mucho que nuestro hijo nos pida un descanso, o nos diga que no quiere más, por mucho que nos intente hacer comprender que ya comió lo que necesitada y por muchas arcadas y malas caritas que tenga nuestro hijo, por mucho que escupa la comida no debemos hacerle ni caso y metérsela otra vez. Como no, el niño no tiene ni voz ni voto, una vez más se desatienden las necesidades y peticiones del niño.

Si aún así se resiste debemos de empezar a seguir su tabla de tiempos, dejarlo X minutos y volver a empezar desde el principio, ¿Qué no?, pues otros minutos y volver a empezar y si aún así el pobre niño no quiere más, se siente malito o simplemente es que no le gusta lo que le has puesto en el plato (¿acaso nosotros comemos de todo y nos gusta todo?) hay que dejarlo sin comer nada hasta la siguiente comida.

 ¿Qué pasa si en la siguiente comida tampoco quiere comer todo lo que nosotros o el pediatra pretende que se coma?, pues otra vez el mismo método;  en la merienda igual y así hasta la noche. Y si por la noche no come, a la cama aplicando su método para dormir y hasta la mañana siguiente no se le da de comer nada de nada por mucho que nuestro hijo nos lo pida desesperadamente. Eso si, nos “da permiso” de darle agua si el pobrecito tiene sed”, hay que ser algo permisivos ¿no?,  pero claro, siempre que no nos esté pidiendo agua para llamar nuestra atención según nos explica en su método para dormir. Tiene narices la cosa…

Entre comida y comida y pasados los pocos minutos que su método refiere,  por mucha hambre que tenga el pequeño esta totalmente prohibido darle nada de comer excepto algo de agua. Y lo peor de todo es que advierten que los primeros días de este odioso método nuestro hijo adelgazará pero que ¡no hay por qué preocuparse!, los niños están preparados para largos ayunos y que no le pesemos pues el peso lo debe controlar el pediatra en las visitas… Y que no se ha demostrado que les haga ningún mal quedarse días enteros sin comer. Increíble, ¿verdad? Os dejo parte de esta explicación:

“Cuando hayan pasado 5 minutos, se da por finalizada la comida. No importa la cantidad que haya comido el niño. Ya no habrá más intentos y tendrá que esperar hasta la siguiente hora, que será su merienda. Si de verdad no ha comido nada, no tenemos que preocuparnos. El cuerpo está preparado para resistir largos ayunos, y recordad que un niño pasa once o doce horas sin comer durante la noche ¡y no ocurre nada! Hay mucho tiempo por delante hasta que se le agoten los recursos energéticos, y seguro que vuestro hijo no llegará jamás a ese extremo.” 

Claro que pasan once o doce horas sin comer, ¡pero por la noche!, cuando el cuerpo está en total reposo y apenas gasta calorías, ¿no le ha dado por pensar en la bajada de glucosa amen de otras cosas que les puede provocar a esos pequeños dejándolos sin comer durante todo el día ?, y lo peor es que nos explica que su método en semana y media o dos estará solucionado, así que si el niño pasa dos semanas sin casi comer, ¿pretende convencernos de que no les pasará anda?, ¿cómo se atreve?.

“No nos alarmemos si el niño no come apenas las primeras veces. Tampoco si pierde peso al principio; no es importante. Está comprobado que, siguiendo este método, nunca un niño ha perdido peso de forma patológica.”

¿Está seguro de esto?, pues permítame que lo ponga en tela de juicio.

Y digo yo que algo falla, ¿no?, si los padres acuden a su método porque están preocupados porque su hijo no come demasiado y con este método adelgazan….¿dónde está la solución?, un poco raro que aprendiendo a comer bien adelgacen en vez de coger esos gramos que tanto ansían las mamás. Una vez más se demuestra que sus métodos no sirven para nada de lo que prometen, sólo para hacer inmensamente infelices tanto a padres como a hijos y estropear de manera brutal la relación que existe entre ambos. Sólo consigue privar de libertad a los niños y a los padres y no se les permite seguir su propio instinto tampoco para esto.

¿Por qué simplemente no podemos confiar en nuestros hijos?, es verdad que hay niños que comen peor que otros, hay niños a los que les gusta todo lo que le ofrecen y otros que prefieren unos pocos alimentos.
Para los niños todo es nuevo y al igual que se llevan todo lo que pillan a la boca estarán encantados de probar todo lo que le ofrezcáis. Una vez probado les gustarán unas cosas más que otras, como a todo el mundo. Hay miles de alimentos saludables para nuestros pequeños, ¿por qué nos empeñamos en que deben comer de todo?, es decir, de todo lo que queremos darle nosotros. Por ejemplo, si os empeñáis en que se coma la judías cuando el pobre niño las aborrece no conseguiréis que les acabe gustando, sólo que coja manía a la hora de la comida. Si vemos que no les gustan, ¿no podríamos simplemente ofrecerle otra legumbre que le guste más? (por cierto, yo ODIO las judías, adivinad por qué)

Mi hijo es un niño sano de quince meses que come de todo, y cuando digo de todo me refiero a que come de todo lo que él acepta y le gusta.
Come legumbres (menos judías, claro, y no le pasará nada por no comerlas), come patatas, come pasta, come arroz, come pollo, ternera, pavo, pescado, huevo, pan, galletas, zumos, queso, yogur, batidos, come toda clase de verduras, fruta (las manzanas a bocados le vuelven loco)…y por supuesto, leche de la teta de su mamá; como veis come de todo pero dentro de ese “todo” hay cosas que le gustan mas que otras y otras que no quiere, si al final come de todo, ¿por qué obligarlo a comer cosas que no le gustan?. No le veo ningún sentido.

Otra obsesión es la de que se debe comer todo lo que hay en el plato. ¿Por qué?, ¿nosotros nos comemos siempre lo que nos ponen en el plato?, ¿a que no? Hay días que tenemos más apetito que otros, hay comidas que llenan más que otras y además de todo esto, las cantidades “recomendadas” que nos dan para nuestros hijos son desorbitadas. A no ser que nuestro hijo sea especialmente glotón será extrañísimo ver a un niño comerse todo lo que le dice el pediatra, incluidos los biberones, esos que tanto nos hacen sufrir cuando se dejan un poco y que intentamos que se acaben una y otra vez. Carlos González explicó una vez que la cantidad de comida es muy relativa porque depende de cada niño, y es cierto. Las cantidades son orientativas y sobradas para que a ningún niño le falte alimento, ¡pero eso no significa que se lo tengan que comer todo!

Yo siempre he dicho que si tuviera que seguir muchas dietas de las que veo por ahí en vez de adelgazar engordaría, ¡soy incapaz de comer tanto!, se hacen, por ejemplo, unos desayunos impresionantes cuando yo con un zumo y una rebanada de pan con aceite de oliva tengo de sobra. Pues a los niños les pasa lo mismo, no hay dos niños iguales y las comparaciones son odiosas. No podemos pretender que nuestro hijo coma lo mismo (por exceso o por defecto) que el del vecino, ¡eso es imposible! Ni la misma cantidad ni las mismas cosas.

Y para terminar, debemos saber que para los niños es más sano comer a poquitos durante varias veces al día. Si nuestro hijo no se come toda la comida que le ponemos por cualquier motivo y al rato le apetece un poco mas no pasa nada por dársela, al fin y al cabo acabará por comer lo que nosotros pretendíamos en un principio. Es absurdo y perjudicial dejarlo sin comer por mucho que nos lo pida.
Y sobre todo. A los niños hay que enseñarles a comer, si, pero no de esta forma que, por qué será, me recuerda mucho a frases tan conocidas como: -si no te gusta lo que hay te aguantas-, -si no quieres comer más olvidate de la merienda-, -¿no quieres lentejas?, pues toma dos platos-
Una vez más pienso que es un método desfasado que tanto utilizaron con nuestros padres y ellos con nosotros mismos porque era su forma de “enseñar a comer”, y sabemos sobradamente que no solo no sirvió sino que favoreció que aborrezcamos muchos alimentos. ¿Quién no ha pasado horas y horas delante de un plato que odiaba porque no le dejaban moverse de allí hasta que se lo comiera?, y luego un hambre mortal y nada de nada hasta la cena.  Incluso a muchos les tapaban la nariz para que abrieran la boca a la fuerza…

Pienso que el método de Estivill es un conjunto de todos estos pero suavizados. Antes se aplicaban como claro castigo y ahora se esconden detrás de una sonrisa y buena cara. Pero son los mismos…
Confiad más en vuestros hijos a la hora de comer y pensad que como todo proceso evolutivo, llegará un día en el que coman con normalidad.
A los niños hay que ayudarlos a comer, insistirles un poco si se distraen, pero JAMAS HAY QUE OBLIGAR A UN NIÑO A COMER.

21 comentarios:

  1. Qué buen método... para criar anoréxicos!!!!!
    Ahora, si durante el día dale que dale con la comida, y a la noche otro tanto para dormir... en qué momento se disfruta de la vida??? La idea cuál es? Joderle la vida al niño???

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  2. Pues mucho me temo que sí, Melina, yo creo que este hombre tuvo graves problemas en su infancia con otros niños. Según él y son palabras textuales, los niños son pequeños tiranos y manipuladores que si nos ven débiles antes lo que desean estamos perdidos..... :S

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  3. Una persona que es "especialista" del sueño, no sé qué tiene que ver dando consejos para comer...

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  4. Pero es que cada vez confirmo más que el conductismo en la crianza en una aberración. Muy interesante tu análisis. Saludos!

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  5. Hola!
    Me da risa este autor... y me lo imagino riendose a Carlos Gonzalez mientras lee este libro.
    Habria que denunciarlo.

    Saludos!! Muybuen blog!!

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  6. No sabía de la existencia de ese libro! no puedo creer que diga que es seguro un ayuno de varias horas en un niño!!!
    Que ridículo, yo estudio nutrición y en las dietas para pequeños, que son distintas cuando tienen de 6-12meses, preescolar, escolar...todas varían, pero en todas se debe dar de comer poca cantidad, varias veces por día para mantener la glucemia en valores normales y porque el peque no tiene un estómago de nuestro tamaño para que le entre más por cada comida! un poquito de sentido común te lo dice....si son mas chiquititos que nosotros en todo el cuerpo, su estómago también lo es y ponerle comida en un plato grnde y pretender que coman todo es absurdo.
    Además, porque un día no coman tomate o judías como en tu caso ;) no van a entrar en carencias. Y si no les gusta algo, tampoco pasa nada, porque no hay un solo alimento que tenga pura y exclusivamente un solo nutrientes y por lo tanto lo debas comer si o si....que dira este señor de los niños vegetarianos entonces jaja...

    Buen post!

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  7. buenas,
    tengo dos niños. una de 5 y otro de casi 2.
    Apliqué el método estevill con los dos para dormir y hoy en día los dos se acuestan de forma natural, sin traumas y sin chantajes. fue una bendición.

    La mayor ha comido siempre bien, pero el pequeño no había forma de que comiera sólidos (menos patatas, chocolate, galletas y chuches) con lo que sólo comía a base de purés.

    consulté con la pediatra la aplicación de este método y me lo recomendó sin dudar. Eso sí, dándole de desayuno lo mismo que suele tomar, esto es un biberón con cereales.
    Empecé el jueves pasado, en colaboración con la profesora del colegio ya que lo tenemos que aplicar todos a la vez. El niño no comió mas que un mendrugo de pan (todo un logro ya antes ni lo probaba). El viernes no comió pero merendó también un poco de pan. Cena 0. Sábado comida 0 aunque merendó un poco de pan. Cena 0, ni probar.
    El domingo tampoco comió nada. A la noche, viendo al niño alicaído, más mimoso de lo normal y desesperada al no ver avances, estuve a punto de rendirme aunque gracias al apoyo de mi marido resistí y me tragué las lágrimas. cual fue nuestra sorpresa que el niño cenó lo mismo que su hermana, nuggets. Al día siguiente comió la mitad de la comida en el colegio, pero COMIDA SOLIDA: arroz, carne.. con nosotros cenó croquetas!!
    y ayer probó las salchichas.
    vamos mi agradecimiento a este método, hay gente que me decía que ya comerá, que es pequeño.. la pediatra me dijo que cuanto más espera que sería peor.
    no pensaba q iba a tener resultados tan rápidos. pero si el niño no tiene problemas para tragar y masticar y no está enfermo, es una llamada de atención y cabezonería, así que lo recomiendo mil por mil. unos días de sufrimiento (para ambos) compensan normalizar el tema de la comida, y que aprendan a probar, y a disfrutar y verlo como algo normal.

    Los niños necesitan pautas, y los padres estamos para guiarles y no hacer de ellos unos consentidos. con cariño y paciencia puede sorprendernos los resultados.

    Lo siento pero creo que hablan sin conocer el comportamiento infantil. los niños no acaban traumatizados con este método sino que aprenden a ver la comida como algo de forma natural para calmar su hambre y se abren a nuevos alimentos. sino al final tenemos niños que con 5 años siguen con purés, que no estimulan el desarrollo de su propia dentadura y que se pierden nuevas texturas y sabores al tomarlo todo en puré.
    el problema es que algunos niños no quieren probar ni siquiera alimentos sólidos que cuando se consigue que lo prueben, además les gustan.
    Está claro que habrá cosas que les gustan más que otras o que no le gusten y se pueda aceptar, pero cuando no le gusta nada más que purés y pasan los años y sigue igual qué haces? hay muchos niños que siguen año tras año sólo con purés.

    no se trata de obligar a comer, sino de educar, que al final no se educa y así acaban los niños, mal educados, salvajes, pensando que pueden hacer lo que quieran y maltratando a los profesores y los padres justificando todo. es una pérdida de valores total y así nos va.

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    1. Los métodos conductistas se empezaron a usar en Alemania a finales del siglo 19. Esas generaciones aprendieron con ello a ser sumisos con sus superiores. Consecuencias: 2 guerras mundiales. España: se empezó a usar creo q sobre los 70. Consecuencias: España en crisis, con un pueblo sin alma para luchar como lo hicieron nuestros abuelos (criados con métodos naturales). 27% de paro, bajadas de sueldo y pantalones.

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    2. Me encanta que puedan haber comentarios de todo tipo escritos con respeto.
      No estoy de acuerdo con esos metodos, pero que las personas que los usan se informen de crianza natural y lean otras opiniones, siempre desde el respeto, deberia ser uno de ls objetivos de este y otros blogs.

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    3. Por orden:
      El método estivill para dormir no necesita de traumas ni chantajes, es un chantaje en si mismo; no me extenderé al respecto ya que la entrada del blog no habla de eso.

      Me parece bastante alarmante confundir el no meterles a la fuerza en el molde que nosotros elegimos para ellos con hacer de ellos unos consentidos. Como muy bien dice Alejandra, el problema venía de antes, el haber acostumbrado al niño a los purés hizo que se negara a probar comida sólida, en otras palabras gracias al método estivill le quedó claro que aunque los errores los cometan los demás él deberá cargar con las consecuencias.

      Dicho esto, personalmente no conozco a ningún niño que haya llegado a la adolescencia comiendo solo purés; en lo único que estoy de acuerdo es en la recomendación de la paciencia, aunque por desgracia recomiendas ser cariñoso y paciente y acabas llevando a cabo un método que supone todo lo contrario.

      Finalmente, educar no es adiestrar, esos niños salvajes, maleducados y maltratadores que pones de ejemplo no suelen ser el resultado de una crianza empática y respetuosa (hago notar que criar con respeto no significa decir a todo que sí como algunos creen). Tarde o temprano recogeremos lo que sembramos: si ignoramos sus sentimientos aprenderán a ignorar los de los demás, si les obligamos a hacer lo que queremos "porque lo digo yo" aprenderán a seguir la ley del más fuerte, si no les enseñamos a pensar solo sabrán obedecer (pero llegará el día en que obedecerán a otros que no sean sus padres).
      Es más fácil que los valores se pierdan cuando no son iguales para todo el mundo.

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  8. creo que nadie duda de que los metodos de estivil funcionen, dudan de que sean legitimos. Que no haya trauma, lo cual es dificil de valorar, porque claro, no nos referimos a que el niño se quede tonto o loco perdido, sino a la transmisión de una serie de valores, no quiere decir tampoco que esté bien, si mi jefe me da una bofetada no me traumatiza y aun asi no tiene derecho a dármela.

    Si no le hubieras dado todo purés no hubieras tenido ese problema, los adultos creamos el problema y luego culpamos al niño de "cabezón" por no solucionarlo...

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  9. La verdad no pude leer mucho, no puedo! no tolero estos métodos... siempre he pensado que pobrecito este hombre que vivió maltratos horrendos en su infancia y no logró superarlos y parece que con sus libros quisiera vengarse de ese niño que no pudo ser :(

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  10. "del pit al plat" solo diré eso; no creo que este bebé que seguramente empezaría con purés a los cuatro meses cogiese la minipiwer y se triturara la comida :/ y sobre salvajes.... podriamos aceptar asilvestrados pero referente a otras características, desde luego los niños que describe son maleducados, pero noc reo que desde un modelo cariñoso y comprensivo

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  11. Yo siempre fui mala para comer, muy mala. Es más tengo una foto de la guardería, todos los niños delante de un plato d puré de patatas, los platos medio vacíos, el mío lleno.
    Recuerdo en el colegio lo mal q lo pasaba, recuerdo llorar porque pensaba q mis padres venían a recogerme y al final tenía q comer en el colegio, recuerdo como me obligaban a comer de TODO pq debía comer...
    De adolescente sufrí bulimia y anorexia. Con los años he aprendido a comer de todo (hasta lo q años atras no m gustaba). ¿Os cuento el secreto?? Me dieron opcion a probar d todo, justo cuando dejaron d forzarme empezé a tener interés por la comida.
    No obligueis nunca por favor... Todo tiene su tiempo, algunos niños tardan mas otros menos....pero lo q hagais con ellos les marcará siempre y será el recuerdo q tengan de vosotros

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  12. Estoy de acuerdo en todo. Yo odio el queso, y recuerdo que de pequeña mi madre siempre intentaba obligarme a comer queso, incluso camuflándolo con miel, membrillo o mermelada (y vaya por delante que siempre comí de todo y en cantidad, salvo queso). No sólo no logró que me gustara el queso, sino que lo aborrecí más y, encima, durante una temporada me sentí mal porque no me gustase el queso como al resto de la gente. También recuerdo como puso en marcha este método (sin conocerse como Estivill) para que mi hermana comiera de todo, y sí, logró que de niña comiera de todo a la fuerza, pero hoy en día, ya adulta, sigue siendo un poco milindres para la comida, y las mismas cosas que no la gustaban de pequeña y comía a la fuerza, siguen sin gustarla y no las come. Y lo pasó mal, no lo dudo, porque recuerdo que comía con arcadas y lloraba, así que no, estos métodos no funcionan a hacer que un alimento guste, sólo a obligar a comerlo a la fuerza.

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    1. QUIEN COMIENZA CON ESTO NO ES PORQUE NO LE GUSTE EL QUESO O NO LE GUSTE UNA COSA ES QUE LA NIÑA EN MI CASO NO LE DA LA GANA DE COMER NI PESCADO NI VERDURA NI FRUTA NI NADA ES UNA TORTURA LA HORA DE LA COMIDA Y TAMPOCO LO VEO DESCABELLADO ES CONTAR TIEMPOS, ES MUY FÁCIL HABLAR CUANDO HAS PASADO POR ESTO DE PASADA PERO TODOS LOS DÍAS LO MISMO OS ASEGURO QUE HACES HASTA LO QUE NO ESTA ESCRITO

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  13. Yo estoy de acuerdo con que son métodos duros para ambos, pero creo que hay personas que no han vivido las experiencias extremas de estas situaciones. Mi hija no es que no quiera sólidos o que no le gusten algunos sabores, es que siempre ha comido poquito, pero hace una semana casi que ha decidido que no quiere comer nada, no traga, ni puré, ni frutas ni tortilla, ni galletas, ni nada de nada, solo biberón, y está como una rosa, no parece enferma en absoluto aunque se nota que está perdiendo peso y le salen ojeras. Todos los que reclamais ser tan buenos padres y que habláis en contra de estos métodos conductoras decidme realmente que hacéis cuando un niño, por todo lo demás sano, con una madre que ha dejado de trabajar para quedarse con su bebé, que se intenta desvivir por seguir los horarios más sanos para el peque, que juega, que mima, que dio el pecho... Decidme que harías más allá de esas frases tan bonitas sobre la paciencia y el amor.

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    1. A mi me funcionan los libros de ilustraciones. Con paciencia eh? osea...los dos primeros días fueron llantos y empujar el libro pero poco a poco, haciendome la loca diciendole que el libro es para mi y que no se lo dejo, así hemos arrancado algunas veces. Ahora ya nos sentamos a comer con el libro directamente.
      Aún así, hay días que pierdo la paciencia, que me enfado y me acabo sintiendo fatal, que le obligo a comerse varias cucharadas a la fuerza pero es que no todos los días me siento igual. Es una lucha diaria. De hecho en la guarde lo han pasado al menú triturado y me sentí un poco decepcionada pero bueno, mientras coma...

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  14. Bueno, es curioso como sacas de contexto los párrafos, en todo momento dice que no hay q obligarle, e insiste muchísimo en el refuerzo positivo. Claro q no podemos enfadarnos si no quiere comer, yo no quiero q mi hijo coma por miedo a que su madre se enfade o le grite. Os recomiendo que leáis el libro porque este desglose es una libre interpretación.

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  15. Es normal que los niños pequeños tengan problemas para alimentarse, lo q no siempre es culpa de la madre. En cierta edad aparece algo llamado neofobia, q es el miedo a probar alimentos nuevos (obviamente hay chicos que lo padecen mas que otros). Los padres que tienen la suerte de que sus hijos coman de todo no entienden la desesperación que se siente. Y aclaro que por mas q de adulto obviamente no vaya a comer solo puré, existen muchísimas personas q comen siempre las mismas comidas y no prueban ni por casualidad cosas nuevas (neofobia). Esto sucede pq no se soluciono de pequeños. Por ultimo esta mas que claro que si un niño no tiene ninguna patología en algún momento el hambre le va a ganar y va a comer...

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  16. Jamás he aplicado ningún "método" a la hora de comer, mas que mi instinto, de hecho en mi casa se comen cosas que no son muy comunes en lo dieta "común" de otras casas de parientes, vecinos y amigos y mi hija comparte este gusto. Recuerdo que una de las primeras cosas que le di a probar cuando inició con la alimentación complementaria era puré de garbanzos o le colocaba guisantes cocidos, champiñones salteados con cebolla y puré de berenjena. Todo esto le encantaba!! Hay días en los que simplemente no le provoca comer alguna cosa, y no me preocupo. A pesar de que mi nena va a guardería y ahí tienen horarios bien específicos para sus comidas, en casa no se sigue ningún horario, pues un día desayunamos a las 7am, otro a las 10am, y no hay dramas, si ella pide comida le damos una galleta de arroz, unas aceitunas y con eso le basta hasta que servimos la comida. No veo ningún problema en que los niños no coman ¨de todo¨ o en horarios estrictos y todo el plato, lo importante es que los acostumbremos a un menú variado y colorido. Por cierto, jamás le di a probar ningún dulce o chuche hasta los dos años, cuando comenzó a ir a fiestas y le ofrecieron uno que otro. Y aún sigo preparando sus comidas sin sal, y jugos sin azúcar y ella de lo más feliz.

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