Google+ Lactando amando. Crianza feliz.: Una madre desnutrida PUEDE y DEBE amamantar a sus hijos.

jueves, 13 de marzo de 2014

Una madre desnutrida PUEDE y DEBE amamantar a sus hijos.

Imagen: Save the Children
Llevamos una semana movidita en las redes sociales y es que en tan solo tres días han hablado sobre "pegar para educar" por la noticia del padre que fue multado por pegar a su hijo, se ha dicho hoy mismo en A3  que el colecho es malo, que mata niños y que a los seis meses deben de ser sacados de la habitación de los padres y locuras que pueden hacer muchísimo daño como la que os voy a contar a continuación.

Que las madres reciban ataques por dar el pecho del tipo que la teta  “no alimenta”, “no  produces suficiente”, o “para qué si hay leche artificial muy fácil de hacer” es algo habitual. Que desde los medios se ataque y tergiverse todo lo que sea lactancia y maternidad pues también.  Y que aprovechando la crisis esos medios se vayan a lo más bajo y rastrero que puedan buscar con tal de ganar un punto de audiencia, desgraciadamente, tampoco es raro. Estos son los tres ingredientes que Telecinco ha mezclado para obtener el siguiente titular:
“Madres malnutridas incapaces de amamantar a sus hijos por la crisis”

Ahí queda eso. El artículo, breve y directo al hígado, sin más explicaciones, incluso sugiere que “muchas madres recurren a los bancos de alimentos que ya van incluyendo leche artificial para cubrir estas "nuevas" necesidades”. 
Considerando el nivel de conocimiento sobre la lactancia que tienen muchas madres y el público en general por esa "cultura del biberón" que sigue vigente, un alto porcentaje se habrá quedado con este titular de la noticia sin pararse un segundo a darle una vuelta al tema o pensar si esta “realidad” lo es o no.

Y siguiendo a la noticia de Telecinco,  la “periodista” Carmen Chaparro, que tiene bastante repercusión mediática, por cierto y cuyos conocimientos básicos en lactancia materna demuestran ser pocos y malos, se ha escandalizado de la “escasa repercusión” que ha tenido esta noticia en los medios, y destaca la labor de las enfermeras  de la Asociación Catalana de Enfermeras Pediátricas  que “han denunciado este problema”. Unas enfermeras en cuya página web se ve claramente el logo de Nestle ya que estos participan en su formación de nutrición infantil, y que tienen mucho que ver con el asunto de la fórmula que mencionaremos posteriormente.

 Aun así esperamos de corazón y tenemos la esperanza de que, conociendo la forma de trabajar de los medios de comunicación, se haya tergiversado o malentendido la información dada por estas enfermeras  en favor de la demagogia de la crisis que estamos mencionando porque de lo contrario estaríamos frente a algo muy muy grave.

Y a partir de aquí y de estos dos artículos esto se ha extendido como la pólvora y han sido muchos los medios de comunicación los que se han hecho eco de esta “noticia” que tanto, tanto daño puede hacer a las madres en situación económica precaria y a sus bebés de llegar a creérsela.

Podemos adelantar que estos titulares son totalmente falsos, pero vayamos un poco más lejos.

En concreto vayamos bastantes años atrás, cuando las leches de formula hicieron su irrupción en el mercado. Por  aquel entonces la leche materna era el alimento fundamental de los  niños del tercer mundo que, a pesar de las carencias nutritivas de sus madres, estas podían alimentar adecuadamente a sus hijos y tratar de mejorar su salud aún en tan precarias condiciones. 
Sin embargo la llegada de la formula (y el agresivo marketing que aún hoy la acompaña) cambió el escenario, llevando sus leches enlatadas en forma de ayuda humanitaria a estos países y desplazando así a la leche materna en favor de esta leche formulada con el mismo argumento de la noticia que hoy nos tiene en vilo: la leche materna, y más procedente de una madre “malnutrida” o desnutrida, no puede alimentar bien a un bebé.
¿Cuáles fueron las consecuencias de este “buen” gesto? Pues el fallecimiento de muchos de esos niños, que no recibían de esa leche de formula toda la protección necesaria frente a las enfermedades e infecciones propias de la región (no solo porque la leche materna proteja al bebé sino porque la de fórmula hay que hacerla con agua y en esos paises carecen en muchas ocasiones de agua realmente potable)  y cuya nutrición empeoró de forma más que notable puesto que esas madres, para que les durara más la dichosa lechecita enlatada, daban menos proporción de la indicada en el bote.

Y desde entonces, tanto a UNICEF, como a la OMS o a Save The Children y otras organizaciones les duele la boca de advertir sobre los peligros de dar leche de fórmula a los bebés en situaciones de emergencia como las grandes hambrunas del Tercer Mundo, sobre que el mejor modo de prevenir la desnutrición infantil en estos países es precisamente protegiendo la lactancia materna. Pero parece que no todos se dan por enterados…

La realidad es que la leche materna de esas madres desnutridas o en este caso “mal  nutridas” es tan adecuada como la de cualquier otra madre. Y la razón está en la propia fisiología de las madres y de la producción de su leche. Cuando una madre está desnutrida, la leche materna mantiene la composición necesaria para cubrir las necesidades del bebé, utilizando, si es necesario, las reservas de las que la madre dispone. Dicho de otro modo, en caso de malnutrición el que podría tener un problema no es el bebé sino la madre, por la progresiva pérdida de esas reservas nutricionales relacionadas con una alimentación inadecuada si sigue en esa situación.

Sin embargo este proceso ni es inmediato ni tampoco es irreversible. El cuerpo humano dispone de reservas suficientes para mantener el funcionamiento normal del organismo durante bastante tiempo y la situación de malnutrición debería llegar al extremo de una hambruna sostenida durante mucho tiempo o convertirse en una anorexia grave para que esa madre tuviera problemas a la hora de producir leche en cantidad y calidad suficientes para alimentar correctamente a su bebé y dado este caso la madre no solo necesitaría ayuda en su alimentación sino ayuda médica inmediata para preservar su salud y su vida.

Y aunque si bien es cierto que en casos de desnutrición grave se han encontrado diferencias en la composición de la leche materna en comparación con una madre bien nutrida, estas son tan insignificantes que no variarán ni el peso ni la nutrición del niño.
Por tanto, la solución no está en dar a los bebés leche artificial y estropear esa  lactancia sino en asegurarse de que esa madre obtendrá una dieta sana y variada para garantizarle así su buena nutrición.

Veremos los que nos dice, por ejemplo, el Comité de Lactancia de la AEPED y en su “Guía de LM para profesionales” al respecto:
“La cantidad de leche que toma el bebé depende de la eficacia de la succión y no de qué es lo que come su madre.  Cuando el bebé mama sin restricciones y puede obtener la leche grasa del final, engordará aunque sea a costa de menguar aún más las reservas de la madre. (…) En medios desfavorecidos es preferible dar complementos alimenticios a las madres que dar suplementos de fórmula a los bebés, pues esto pone en peligro la continuidad de la lactancia materna con el consiguiente riesgo de aumento de infecciones”

Y si esta sería la mejor solución ¿por qué en vez de dar a esa madre leche enlatada y hacer que abandone la lactancia no se la ayuda a ella directamente cuando es ella la que debe ocuparse de su bebé y debe estar sana y fuerte para ello?
Pues odio pensar mal pero por desgracia será,  una vez más y como suele suceder, por motivos comerciales, económicos y políticos… aunque mucho me temo que esta vez está la maldita política detrás de todo esto desde los medios de comunicación… una arma perfecta para quejarse de la crisis…
Así que hay que tener claro, pese a lo que nos cuenten por ahí, que la lactancia materna, aun en estado de desnutrición de la madre, sigue siendo la mejor opción para el bebé, la que mejor le alimentará, la que mejor lo protegerá y sobre todo la que más apego y afecto les hará sentir tanto a bebé como a madre en una situación económica en la que la desazón, la incertidumbre y la tristeza inundan el día a día de esas familias.

Que la madre que vive en situación de pobreza y desnutrición no solo PUEDE sino que DEBE amamantar a sus hijos todo el tiempo que pueda pues el estado de pobreza no solo recae en ella sino en toda su familia y esos niños necesitarán el alimento y la protección de su leche más que nunca. 

Y antes de terminar esta reflexión, respecto de los bancos de alimentos, conviene saber que disponen generalmente de lo que las empresas y los ciudadanos donan. Si una empresa dona leche de fórmula como de hecho se hace, no tendría sentido que lo rechazasen porque quizá a alguien pueda serle de utilidad. Pero eso no quiere decir que toda madre que tenga que recurrir a un banco de alimentos deba saltar a la lactancia artificial tal como parece apuntar este demagógico artículo.
De hecho pude comprobar en su momento de primera mano que cuando proporcionan estas ayudas alimentarias a las familias con niños pequeños no dudan en incluir en el “lote” alguna que otra lata de leche artificial sin preguntar si quiera a la madre si está amamantando o no.

Por tanto es posible que esas madres, dada su situación de desamparo social y si encima se encuentran con polémicas como la de este artículo, duden de su capacidad para alimentar a sus hijos y abandonen esa tan necesaria y protectora lactancia materna para sus hijos cambiándola por un bote de leche que sí, esa primera vez le darán pero que tendrán que comprar cada poco y por tanto, verán  reducida aún más su economía empeorando incluso más su situación.


Y por cierto, ya que se habla de “malnutrición” y no de “desnutrición” tal malnutrida está la madre que no puede llevar una dieta adecuada por culpa de la crisis, como la madre que, pese a tener dinero para hacerlo, lleva una dieta totalmente cargada de comida basura (o comida chatarra) sin tomar frutas, verduras ni otros alimentos básicos en una dieta sana. ¿También sus bebés tendrán problemas de nutrición al ser amamantados?

Basta ya de mentiras o de verdades a medias, basta ya de manipulación, de aprovecharse de las necesidades ajenas y de la falta de confianza en si mismas de muchas mujeres...ya está bien, luchemos para que este tipo de "noticias" no vuelvan a ser publicadas, por nuestro bien y el de toda la sociedad.

Y para terminar os dejo de nuevo el Comunicado que los Grupos de Apoyo a la Lactancia Materna andaluces hemos redactado sobre el tema y os dejo otros posts que se han escrito al respecto de esta noticia y que me parecen muy interesantes 

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